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Entre los últimos días de agosto y los primeros de septiembre, Momento Ciudadano capacitó a docentes egresados de la Universidad de Concepción y a equipos de Fundación Arcor en Argentina, Brasil y Chile, extendiendo su formación en ciudadanía digital e inteligencia artificial internacionalmente.

¿Qué tienen en común una sala de clases en Concepción y una alianza de fundaciones que opera en Argentina, Brasil y Chile? Ambas fueron, durante agosto y septiembre, escenario de la misma apuesta formativa de Momento Ciudadano: enseñar a usar la inteligencia artificial con sentido crítico y ciudadano.

El 29 de agosto, la fundación dictó una capacitación en ciudadanía digital e inteligencia artificial para docentes, organizada por el Magíster en Convivencia Escolar de la Universidad de Concepción. Dos días después, el 31 de agosto, la fundación comenzó, en formato online, una capacitación en Uso crítico de Inteligencia Artificial para organizaciones de la sociedad civil, con participación de equipos de Fundación Arcor Chile, Fundación Arcor Argentina y el Instituto Arcor Brasil.

Lo distintivo de ambas capacitaciones no es solo enseñar a operar herramientas de inteligencia artificial, sino instalar un uso crítico de ellas. Para los equipos docentes, eso significa reconocer en qué momentos la IA puede incorporarse productivamente en clases y cómo puede ser utilizada como herramienta que potencie aprendizajes y no que los limite.

Para las organizaciones y equipos profesionales, el énfasis está en traducir ese mismo criterio en una política de uso: acuerdos internos, explícitos y validados por cada equipo, sobre qué tareas se delegan a la IA, cuáles no, y bajo qué resguardos. Es una línea de trabajo que la fundación viene ampliando: partió con comunidades escolares, se extendió a facultades de educación y a organizaciones de la sociedad civil, y hoy ya va alcanzando también a empresas y actores privados, mostrando que, cuando se trata de usar la inteligencia artificial, el sentido crítico, ético y ciudadano no es un lujo, sino que una necesidad que trasciende a las distintas instituciones que hoy se enfrentan a este cambio tecnológico.