Momento Ciudadano estuvo a cargo del segundo módulo de la Escuela de Liderazgo Estudiantil, convocada por la Defensoría de la Niñez, en dos sesiones online con cerca de 50 estudiantes de todo el país.
Durante dos viernes de octubre, cerca de 50 estudiantes de séptimo básico a cuarto medio, con cargos de representación en sus establecimientos, se conectaron desde distintas regiones del país a sesiones virtuales para ejercitar, en la práctica, lo que significa liderar de manera democrática.
Las sesiones forman parte de la Escuela de Líderes Estudiantiles, convocada por la Defensoría de la Niñez y co-diseñada junto a estudiantes de siete regiones. En ella colaboran la Universidad de Chile, el Instituto Nacional de Derechos Humanos, Valientes, Educación 2020, UNICEF y Momento Ciudadano. El programa se organiza en tres módulos -“Yo conmigo: Construyendo mi identidad como líder estudiantil”, “Yo con mi equipo: Construyendo liderazgo colectivo” y “Yo con el mundo: Liderando para transformar”- y recorre, en conjunto, los principales desafíos de ejercer un liderazgo estudiantil con sentido democrático.
Momento Ciudadano estuvo a cargo íntegro del módulo 2, estructurado en cuatro ejes. El primero, sobre organización democrática, fue facilitado por Javier Pascual, Director de Educación de la fundación, con el objetivo de desarrollar capacidades para organizar y conducir democráticamente un Centro de Estudiantes. El segundo, sobre convivencia democrática, estuvo a cargo de Pamela Urzúa y apuntó a gestionar diferencias y conflictos de manera democrática, no solo entre estudiantes sino con toda la comunidad educativa. El tercero, facilitado por Ana Rojas, trabajó la comunicación para la representación: cómo expresar y fundamentar las ideas e intereses del estudiantado en distintos espacios de participación. El cuarto eje, de carácter práctico, fue planificado y facilitado en conjunto con el equipo de la Defensoría de la Niñez, para integrar lo aprendido en los tres ejes anteriores.
Las dos sesiones del módulo, realizadas el 9 y el 16 de octubre en formato online, reunieron a casi 50 estudiantes. La retroalimentación fue predominantemente positiva: los y las participantes destacaron el carácter participativo de las actividades, la posibilidad de aprender contenidos nuevos y el intercambio con estudiantes de otros establecimientos y territorios del país.
“Esta escuela se convierte en un espacio importante para muchos niños, niñas y jóvenes que no solo se proyectan como líderes del futuro, sino que entienden que tienen un rol hoy, y que necesitan herramientas para ejercerlo activa y responsablemente”, señaló Pascual.
Entre los comentarios de quienes participaron también surgió, de manera reiterada, el interés por dar continuidad a estos espacios y seguir profundizando en los temas abordados, una señal que, de cara a nuevas versiones de la Escuela, la fundación espera tomar en cuenta.






